Fenómenos Biológicos y Fenómenos de Conocimiento desde la perspectiva sistémica de Piaget.
| Sitio: | UNNE Virtual |
| Curso: | Biología del Aprendizaje 2025 |
| Libro: | Fenómenos Biológicos y Fenómenos de Conocimiento desde la perspectiva sistémica de Piaget. |
| Imprimido por: | Invitado |
| Día: | martes, 21 de abril de 2026, 10:51 |
Biología y conocimiento. Dos caras de la misma moneda.
1. El origen de las relaciones entre la biología y el conocimiento. Los tipos de conocimiento
En 1967, Piaget publica “Biología y conocimiento. Ensayo sobre las relaciones entre las regulaciones orgánicas y los procesos congnoscitivos “ y expone por primera vez los vínculos entre ambas clases de fenómeno. El autor aduce que los biólogos habitualmente no los han relacionado debido a que suponen que el conocimiento deriva del exterior y, que los procesos biológicos están determinados genéticamente. Dicho de otro modo, el conocimiento tiene origen exógeno, y los procesos biológicos, endógeno.
Lo que Piaget afirma es que el conocimiento es una función biológica y que, como tal, reproduce todas y cada una de las propiedades de la vida. Si bien lo biológico es precedente y constituyente de lo congnoscitivo, esto no significa que sea suficiente para el desarrollo del conocimiento. La tesis piagetiana no sólo es materialista al anteponer la materia a cualquier concepto, sino que es sistémica al sostener que lo cognoscitivo deriva de la necesaria interacción de lo biológico con el ambiente.
Como se vio en el capítulo anterior, los procesos biológicos son constituyentes de sistemas, por ende, es un error suponer que la biología sólo está determinada por lo establecido en los genes Dichos procesos devienen de la interacción de lo endógeno y lo exógeno, del mismo modo que su producto, el conocimiento. Dicho de otro modo, la concepción tradicional de la biología de que lo congnoscitivo y lo biológico abrevan en fuentes distintas, en una grosera falacia. Si bien lo cognoscitivo es deudor de la biología, ésta también se nutre de ello, toda vez que el conocimiento permite al ser vivo interactuar con el medio del modo más eficiente posible. No existe manera de relacionarse sin conocimiento, de allí que todo ser vivo en tanto sistema, es inteligente.
Lo dicho antes no implica la inexistencia de conocimiento innato, sino que lo mejor estructurado y lo más relevante en materia congnoscitiva es adquirido y deviene de procesos de interacción.
Así, Piaget identifica dos categorías básicas de conocimiento, el innato y el adquirido. El primero, derivado de lo establecido en los genes y el segundo, producto de los vínculos entre los conocimientos del primer tipo y los factores ambientales.
Entre los conocimientos innatos se reconocen los reflejos y los instintos. Ambos presentan esquemas simples, ligados sobre todo con la supervivencia del organismo, Ante un estímulo determinado, se produce una respuesta automática. Si bien ambas reconocen el mismo esquema, el instinto es una conducta más compleja que requiere habitualmente de otros condicionantes para su consecución.
Entre los conocimientos adquiridos se destacan la percepción, las conductas interactivas con el ambiente (aprendizaje empírico y conductas experimentales) y las estructuras lógico matemáticas, estas últimas, la máxima expresión de las regulaciones cognoscitivas.
Te invitamos a profundizar cómo las trayectorias vitales de un científico influyen en sus teorías.2. La asimilación y la acomodación en el esquema piagetiano.
Como hemos mencionado anteriormente, a lo largo de la historia, las distintas revoluciones y avances tecnológicos, han conllevado a cambios y ajustes en los distintos sectores de la humanidad.
Piaget asume que las regulaciones orgánicas y cognoscitivas se efectivizan a través del esquema estímulo-respuesta, pero no a la manera conductista, sino como un verdadero proceso donde se ponen en marcha mecanismos homeostáticos
En este marco el estímulo para ser tal debe poseer significado para el sistema, es decir, debe ser reconocido como signo con sentido. Cuando esto ocurre, el estímulo es asimilado, o sea incorporado a la estructura. Así, asimilación es hacer propio lo que era externo a condición de que tenga sentido para el sistema.
Lo que Piaget plantea aquí es que el estímulo no se asocia directamente con la respuesta, y que la asimilación es el vínculo necesario entre ambos, esquema sin cuya presencia se torna en hábito, o sea, una respuesta automática ante un estímulo del medio.
Toda asimilación conlleva a aceptar que lo recientemente incorporado producirá necesariamente una transformación de las estructuras previas, orgánicas o cognoscitivas.
Te invitamos a profundizar en torno al proceso de asimilación y acomodación: Así, en el terreno de lo orgánico, el intestino del sistema digestivo asimila, en tanto incorpora materia orgánica a través de sus vellosidades, las que pasarán a formar parte de su estructura. Para que la asimilación sea tal, el sistema lo debe reconocer como un elemento “asimilable”, es decir, aunque en principio ajeno, podrá transformarlo en propio.
Un mismo estímulo puede ser asimilado de modo diferente debido a que su significado cambia, tanto en función del contexto, como del organismo. Por ejemplo, la luz solar en algunos animales produce la transformación del caroteno en vitamina A, en tanto que en otros, estimula la síntesis de pigmentos epidérmicos. Por su parte en las plantas, la luz solar desencadena el proceso de fotosíntesis.
También puede ocurrir que según el estado del sistema, el mismo estímulo produzca respuestas diferentes en momentos distintos, o bien que algunas veces responda, y otras no. Casos de esto lo constituyen las señales olorosas o visuales en algunos mamíferos. Así, las señales de cortejo en el macho, pueden o no desencadenar la conducta reproductiva en la hembra, cuestión que dependerá del momento del ciclo en que se halle. Las mismas señales en otro macho, pueden dar lugar a estrategias de competencia.
No basta la asimilación para la ejecución de una acción, también es necesario un segundo proceso, la acomodación. Ésta constituye el ajuste que debe hacerse sobre la acción producida en función de los cambios que el contexto requiere. Lo dicho implica que esas acciones tienen entre sí algo en común, y algo diferente que supone la acomodación. Aquello común constituye lo que Piaget denomina esquema de acción, cuestión relacionada con la idea de transformación, sea ésta aparente o real.
3. La autorregulación
La autorregulación en el marco sistémico implica poner en marcha una batería de mecanismos que posibilitarán mantener cierto nivel de equilibrio, donde el valor medio es sólo un ideal, ya que el sistema oscila permanentemente adoptando un esquema de equilibración dinámico. Que el organismo se autorregula significa que no es total y absolutamente dependiente del medio y, por ende, tiene capacidad para generar dispositivos de preservación del equilibrio. Este doble juego entre lo interno y lo externo opera bajo la forma de circuitos de retroalimentación, o mejor aún, como una red causal donde cada variable se vincula con múltiples variables.
Así, la causalidad circular de las regulaciones orgánicas opera sobre las cognoscitivas, pero esto no termina allí, ya que el propio conocimiento vuelve a su vez sobre lo orgánico para completar el circuito de retroalimentación. Particularmente en el caso del hombre esto último cobra gran significación, ya que es el ser vivo donde la función cognoscitiva alcanza su máxima expresión. Como ejemplo de ello, la cultura puede actuar sobre lo netamente biológico y modificarlo. Así, conductas básicas ligadas con la reproducción, son resignificadas en el marco cultural, tal el caso de la endogamia propia de algunos pueblos. Ésta recicla los mismos genes en la misma comunidad, dando como resultado alteraciones en las proporciones de los genotipos y fenotipos, respecto de lo que ocurre en ausencia de dicho mecanismo (exogamia). Se denomina genotipo al patrimonio total de genes que posee un organismo, en tanto que fenotipo es la resultante de la interaccción entre éste y el ambiente.
Con el ejemplo citado en párrafo anterior queda claro que el ambiente (o la cultura) puede incidir sobre las frecuencias génicas a posteriori determinando la presencia de ciertos fenotipos por sobre otros, pero éste no es el único mecanismo. Otra alternativa es la que se da el contexto de lo que habitualmente se denomina “asimilación genética”. En este caso los genes reguladores disponen de dispositivos de captación de información del medio, lo que da como resultado que se expresen ciertos genes por sobre otros. También aquí se expresan diferentes alternativas fenotípicas, pero a diferencia del mecanismo anterior, el organismo tiene una participación activa ya que es él mismo quien “selecciona” los genes que habrán de manifestarse fenotípicamente. No debe entenderse esto último como finalidad, sino como genes vinculados con el ambiente en el marco de la retroalimentación propia de los sistemas complejos.
Para profundizar en torno a esta idea, te invitamos a profundizar sobre: Como ejemplo de lo señalado antes puede citarse un caso estudiado por Piaget, el del caracol del género Limnaea, el que se presenta en dos formas básicas, una, de espira alargada y abertura pequeña, y otra, de espira corta y abertura ancha. La primera, propia de aguas estancadas, y la segunda, de aguas corrientes. Esta última, si bien puede vivir en cualquier tipo de agua, se adhiere fuertemente a las rocas (lo que no puede hacer la forma alargada), acción que impide ser arrastrada por la corriente.
En el caso citado, el genoma es informado de los resultados de su morfogénesis durante el desarrollo, lo que privilegia ciertas formas fenotípicas por sobre otras. Esto demuestra que ciertas clases de genes no están aislados y, por el contrario, interactúan permanentemente con el medio, tal lo expresa la definición de fenotipo. Debe aclararse por cierto que no todos los genes tienen tal plasticidad en sus modos de expresión. Por ejemplo, los determinantes de los grupos sanguíneos humanos dan cuatro alternativas posibles (los cuatro grupos sanguíneos: 0, A, B y AB) independientemente de cualquier factor ambiental.
Los procesos autorregulatorios antes aludidos operan en dos instancias diferentes del desarrollo del ser vivo; la primera, desde la fecundación hasta la conformación completa de las estructuras y, la segunda, cuando éstas se tornan en funcionales.
La primera instancia acontece bajo la forma de epigénesis, es decir, un proceso mediante el cual lo dado genéticamente interactúa con los factores ambientales. Así por ejemplo, Piaget expresa que para pasar de lo virtual (lo dado en los genes) a lo real puede requerirse de la colaboración de varios genes actuando sinérgicamente, lo que puede retrasarse o acelerarse por las condiciones de ejercicio o de experiencia adquirida. También es posible que lo preestablecido no se torne nunca en real. Dicho de otro modo, las coordinaciones generales de la acción están en la base del funcionamiento de cualquier estructura.
Lo expresado antes aleja la perspectiva piagetiana de la idea de preformación, todavía vigente en muchos sectores de la biología. Según esta manera de ver la cuestión el desarrollo está predeterminado en el ADN, de tal modo que el medio es prescindente en la conformación de las estructuras resultantes.
Los estadios de la secuencia de desarrollo presentan dos características, son necesarios y posen una serie de propiedades que caracterizan a toda la fase. Por ejemplo, durante el desarrollo de la inteligencia operatoria se presentan diferentes etapas donde cada una otorga condiciones de posibilidad para la siguiente. Una de ellas, la sensorio-motora, refiere a la organización de esquemas senso-motores hasta llegar a los actos de inteligencia práctica por comprensión inmediata.La concepción epigenética supone el desarrollo conjunto de órganos o estructuras. Cada una de ellas lo hace conforme una vía posible. Waddington la ha denominado creoda y, por lo tanto, el sistema epigenético es el conjunto de todas las creodas. En este marco los procesos de equilibración u homeorresis van ligados a la génesis y desarrollo de estructuras en el contexto de ciertas creodas, las que pueden desviarse de su curso original e implicar nuevas homeorresis.
Cuando los procesos de estructuración finalizan, la homeorresis cede paso a la homeostasis, es decir a la equilibración, no ya en términos de conformación de estructuras sino como funcional. Esto es, cuando las estructuras terminan de conformarse como tales, comienzan a funcionar; de este modo las regulaciones, antes orientadas a la construcción de órganos y sistemas, se tornan ahora en mecanismos fisiológicos.
La relación entre homeorresis y homeostasis es menos clara cuando de regulaciones cognoscitivas se trata. En este caso no se sigue el mismo desarrollo, ya que debe estar constituido el sistema nervioso como estructura para que el conocimiento pueda darse. Así, lo congnoscitivo se plasma sólo en desarrollos funcionales, nunca estructurales.
Te invitamos a visualizar el siguiente video Lo dicho antes no implica que la homeorresis no precede a la homeostasis, sino que ambas se vinculan de modo diferente a cómo lo hacen en el terreno de lo orgánico. Así, la primera supone un número determinado de creodas más o menos independientes que se integran en un todo funcional más estable, la homeostasis. Dicho de otra manera, aquí lo funcional no se sigue de lo estructural, sino que sólo es funcional.
Finalizada la epigénesis orgánica, el único sistema que además de funcional es estructural, es el endocrino, ya que puede dar origen a estructuras estables o transitorias, como las constituyentes del sistema reproductor.
El sistema nervioso representa el conjunto de las regulaciones funcionales, tanto en lo que hace a las internas (la coordinación fisiológica), como a la ordenación de los intercambios con el medio. Estos intercambios pueden ser materiales (digestión, respiración) o bien funcionales (comportamiento). Entre estos últimos se halla el aprendizaje, lo que supone además la existencia de órganos todavía más diferenciados como los sensoriales y efectores motores.
En este marco el comportamiento es un conjunto de elecciones y de acciones sobre el medio que posibilitan óptimos intercambios. El aprendizaje por su parte no es una excepción, ya que al adquirir nuevos conocimientos o hábitos, el ser vivo asimila dichas señales, generando nuevos esquemas de acción que se imponen y adaptan al medio. La autorregulación cognoscitiva no dispone de instrumentos propios para ejercer su función, sino que utiliza los elementos de la autorregulación orgánica en todos los niveles genéticos, morfogenéticos, fisiológicos y nerviosos, adaptándolos a la nueva información en el marco del comportamiento.
4. Las funciones vitales
Piaget señala tres funciones principales en los seres vivos, nutrición, protección y reproducción. La primera garantiza la materia y energía necesaria para el desarrollo y el crecimiento; la segunda, el resguardo ante los predadores o ante los potenciales desequilibrios ocasionados por el medio. Estos dos primeros mecanismos posibilitan la presencia del organismo en un tiempo y en un espacio, pero no en una secuencia temporal que exceda el límite de su vida, por lo que se requiere de un tercero que es la reproducción. Ésta permite que la especie se prolongue en el tiempo y en el espacio, al dar condiciones de posibilidad para la permanencia de su material genético.
Amén de estas tres funciones, Piaget señala una cuarta que, aunque no ligada inmediatamente con la supervivencia, se construye sobre las conductas anteriores e incrementa el conocimiento del mundo circundante. El autor denomina a ésta, comprensión. Así, la comprensión, vinculada con las conductas exploratorias y lúdicas, es un comportamiento que se origina en, y acompaña a la nutrición, la protección y la reproducción, pero luego se “desprende” de ellas y adquiere entidad propia, ampliando el marco cognitivo del organismo. Este nuevo conocimiento sobre el medio da lugar a una ampliación o extensión de los límites del propio sistema. Dado que los seres vivos son sistemas abiertos, la extensión progresiva de sus propios límites tendrá por resultado la imposibilidad de su cierre. Un sistema biológico cerrado es por definición imposible ya que debe realizar necesariamente intercambios con el medio a costa de evitar la entropía, pero a la vez, un sistema excesivamente abierto queda a merced de las contingencias del medio.
La comprensión como conducta de los seres vivos admite un juego de tensión entre un sistema completamente abierto o un sistema completamente cerrado.
Si bien la comprensión parece ligarse profundamente sólo con lo cognoscitivo, no es menos cierto que pueden existir “regulaciones comprensivas” aún en organismos donde la cognición está ausente, tal el caso de las plantas que se propagan por semillas. En las mismas, el medio se extiende sin control perceptivo alguno.
5. Las estructuras lógico-matemáticas
Piaget concibe a las estructuras lógico-matemáticas como no innatas, aunque tampoco adquiridas en su acepción tradicional. No son innatas en tanto no son heredables, sino que se generan a posteriori del nacimiento, aunque sin construirse por abstracción de las propiedades de las cosas, tal lo llamado habitualmente conocimiento adquirido.
Las estructuras lógico-matemáticas son endógenas, si bien esto no supone una programación rígida propia de las estructuras innatas. Negar el innatismo de dichas estructuras no implica aceptar que devienen del aprendizaje, ya que ellas no derivan del análisis de los objetos de la experiencia, sino de las acciones que se ejercen sobre esos objetos.
El término “lógico” expresa justamente la idea de proceso, acción, operación, palabras que evocan relaciones entre cosas. La lógica emerge del vínculo entre partes, no de las partes mismas, por lo que no está atada al dato o a la información sobre el mundo real, sino a los modos en que estos se relacionan.
En dichas relaciones no puede estar ausente el sujeto de conocimiento, quien es el que genera dichas operaciones y a posteriori toma conciencia de ello, conformando esquemas lógicos que, en principio no pueden independizarse de la información que contiene. Así, la lógica se constituye sobre las operaciones efectuadas en pos de conocer el mundo, lo que resulta absolutamente potente, pues ofrece una diversidad de esquemas o formas sobre las cuales se podrán construir matrices que operan como continente de los contenidos de la experiencia.
En función de lo dicho, la lógica no está en el mundo, éste sólo contiene objetos o cosas que pueden generar información. La lógica está en el sujeto de conocimiento. Él la construye y es él mismo quien la utiliza.
Las estructuras lógico- matemáticas comienzan su conformación luego del nacimiento, pero no alcanzan su dimensión plena hasta el momento de la abstracción completa en el estadio de las operaciones formales. Antes de eso, la lógica y el contenido son inseparables, esto es, no puede concebirse la construcción de aparato lógico alguno, sin mundo real, sin significados y sin experiencias, pero una vez generado éste, se torna en una eficaz herramienta para “despegarse” del mundo y producir conocimiento independientemente de él. Así, Piaget concibe a las estructuras lógico-matemáticas como necesarias, no en el sentido de causa eficiente, sino en términos de necesidad de uso lógico de la nueva herramienta deductiva lograda.
Te invitamos a profundizar en torno a las estructuras lógico-matemáticas y su vinculo con el campo educativo, para ello, ingresa al siguiente link: https://www.researchgate.net/publication/378441131_Desarrollo_del_Pensamiento_Logico-Matematico_y_su_relacion_con_las_Practicas_Pedagogicas 6. Las regulaciones de segunda potencia, o las regulaciones de regulaciones.
Si las regulaciones cognoscitivas tienen la propiedad de operar sobre las orgánicas, son regulaciones de segunda potencia, es decir, regulaciones de regulaciones.
Dichas regulaciones conllevan nuevas acomodaciones de los esquemas de asimilación estructurados sobre la base de esquemas instintivos o reflejos. Esto es, las regulaciones cognoscitivas no tienen comienzo absoluto, sino que se originan sobre las orgánicas y vuelven sobre ellas en el contexto de circuitos de retroalimentación.
La extensión del medio mencionada en el punto anterior, concierne así a dos dimensiones que se superponen, la del terreno orgánico, y la del cognoscitivo.
No obstante que ambas regulaciones se retroalimentan, no operan exactamente del mismo modo. Algunas de las diferencias que se pueden identificar entre ellas, son: ∙
- En las regulaciones orgánicas, las equilibraciones se suceden sin cesar, pues aunque el organismo se halle equilibrado en su medio, sus descendientes deberán empezar de nuevo, acomodándose al entorno. En las regulaciones cognoscitivas bajo la forma de estructuras lógico-matemáticas, la acomodación constituye un estado permanente, aunque paralelamente ocurra asimilación de la información experimental y de las estructuras anteriores.
- En las regulaciones orgánicas, de acuerdo con lo expresado en el punto anterior, la integración es meramente sincrónica, pues éstas no se plasman en su filogenia como elementos conservados y superados. En las regulaciones cognoscitivas, amén de la integración sincrónica, se establece otra diacrónica que integra el conjunto de las estructuras anteriores como subsistemas del sistema constituido.
- En las regulaciones orgánicas, el contenido (o la materia) es indisociable de la forma o lógica por la cual éste se organiza. En las regulaciones cognoscitivas, el contenido (la información) se separa de la lógica en el pensamiento abstracto, lo cual constituye una ventaja dado que implica una estructura organizadora que se puede aplicar a cualquier dato o información.
- En las regulaciones orgánicas, al igual que en las formas cognoscitivas preoperatorias, la conservación es sólo aproximada. En las regulaciones cognoscitivas, las conservaciones son rigurosas y necesarias, lo que conduce a la reversibilidad operatoria.
Para que sigamos reflexiónando:- ¿Qué implica que en lo orgánico la conservación sea “aproximada”, mientras que en lo cognoscitivo tienda a ser rigurosa y reversible?
- Si nos posicionamos como futuros profesionales en educación: ¿cómo afectan los procesos orgánicos a los procesos cognocitivos (sueños, alimentación, estrés, etc)
7. La inteligencia y su relación con el instinto.
Desde la tesis piagetiana se asume que instinto e inteligencia no son entidades incompatibles, ya que la segunda deviene del primero aunque sin la rígida programación hereditaria. El instinto, si bien basado en esquemas genéticos, no excluye el funcionamiento organizado, subsidiario de las formas más generales de la organización vital.
El instinto, por tanto, incluye también acomodaciones fenotípicas, a la vez que asimilaciones en parte aprendidas, lo que de algún modo perfila “conductas inteligentes”. Así, progresivamente, el instinto va perdiendo su regulación programada en pos de una regulación constructiva, proceso que deriva en dos alternativas complementarias, la de la interiorización y la de la exteriorización, la primera orientada a las fuentes, y la segunda, dirigida hacia los ajustes aprendidos, y aún, experimentales.
Esta nueva dirección del instinto troca las regulaciones programadas en móviles, lo que significa corregir las acciones en función de sus resultados, a la vez que anticipar sucesos. Ambos procesos admiten precorrecciones, y desde allí, el camino hacia la reversibilidad operatoria está trazado.
El instinto, transformados ahora en inteligencia, se afana en construcciones nuevas, ya sea por abstracción reflexionante, ya sea por asimilación experimental.
La inteligencia por tanto, tiene su origen en las coordinaciones generales de la organización vital, y deviene por un proceso histórico constructivo.
La “descomposición del instinto”, tal lo denomina Piaget, da inicio a una nueva evolución cognoscitiva exclusivamente fenotípica, a la que el autor llama “reconstrucciones convergentes con superación”, procesos fundamentados en las teorías sistémicas y cibernéticas nociones éstas aplicables a todos los ámbitos de la organización biológica.
Segunda Parte:
Algo para discutir sobre la biología y el conocimiento.
Lo expresado por Piaget en “Biología y conocimiento...” tiene aspectos a resaltar, algunos de ellos sumamente novedosos. Por un lado a nadie escapa que las teorías sistémicas se iniciaron por referencia a los fenómenos biológicos y que ésta también es aplicable a otros fenómenos como los del conocimiento, pero lo que otros autores no enuncian son los vínculos convergentes y divergentes entre ambas clases de sistema.
La postura sistémica de Piaget es clara al plantear la relación organismo-medio y sujeto objeto como los ejes sobre los cuales se construyen los procesos vitales y cognoscitivos. También, cuando afirma que ambos se autorregulan, a la vez que se regulan entre sí en circuitos de retroalimentación, y que dichos procesos acontecen en diferentes niveles, de los cuales lo más inclusivos se corresponden con la organización general de la vida, y los más exclusivos con lo propiamente cognoscitivo.
Te invitamos a ubicar la relación organismo–medio / sujeto–objeto y la idea de autorregulación en varios niveles. Para ello, ingresá al siguiente enlace: Piaget – Psicología y epistemologíaOtro elemento sistémico reincidente en varias partes del texto es la noción de proceso histórico donde cada instancia del mismo se torna necesaria (en el sentido causal) para la consecución de la siguiente, concepto solidario con lo enunciado por Hegel en el siglo anterior, mucho antes de que las teorías sistémicas fueran el fundamento de lo procesos organizados, independientemente de la disciplina o área del conocimiento del que se trate.
Hegel sostiene que el devenir social implica supresión de una fase histórica, pero conservación de la misma en la nueva etapa, a la vez que superación o arribo a algo que no estaba presente antes, o sea, algo nuevo o novedoso.
Si cada nuevo estadio supone supresión, conservación y superación, queda también claro que cada instancia:
1) está predeterminada por la anterior;
2) se construye a partir de una fase previa,
3) contiene toda la información de la organización precedente,
4) involucra procesos reguladores activos.
En el marco de dicho proceso histórico la asimilación y la acomodación se corresponden con los mecanismos adaptativos que todo ser vivo desarrolla en el curso de la evolución y que conducirán a fenotipos convergentes o divergentes.
En términos biológicos la asimilación incorpora la novedad en tanto pueda “enlazarlo” con la forma o estructura precedente, mas no puede “inventar” nada que ya no esté inscrito en los genes, aunque muchos de éstos no operan a ciegas. Esto último no significa negar la programación hereditaria, sino entender que parte del genoma funciona merced de un refinado mecanismo mediante el cual registra información del medio y responde en consecuencia, operación que sólo es posible en el marco de genes reguladores donde sus resultados no están absolutamente prefijados.
Es importante señalar la importancia del término significado en la teoría piagetiana y cómo debe entenderse éste en el marco de la asimilación biológica. Lo significativo es aquello que tiene sentido en cierto esquema genético, pero no lo es si el genoma no lo reconoce como tal. Por ejemplo, el perro de Pavlov sólo reconoce a la carne como significativa en tanto tenga hambre, su estado fisiológico sea normal y no exprese alguna patología por la cual no quiera alimentarse; y carecerá de valor para el animal en situación opuesta.
El significado antes aludido no es un significado construido, sino que está dado y, por ende, es innato. Por su parte, los sentidos o significados construidos serán aquellos relacionados con el desarrollo de las funciones vitales que conllevan al cierre del sistema abierto. Dicho de otro modo, en la consecución de las funciones vitales ligadas con la programación hereditaria y los significados dados, se logran funciones cognoscitivas relacionadas con programas flexibles y sentidos construidos.
Según lo expresado antes, el camino que va de lo rígido y programado a lo flexible y menos estructurado, de lo innato a lo adquirido, de lo dado a lo construido, de lo simple a lo complejo, es el trayecto que se inicia en el instinto y finaliza en la inteligencia.
El logro de la inteligencia, aunque vinculado con la disponibilidad de registro y almacenamiento de la información, no implica sólo eso, ya que obrar inteligentemente es hacer uso de ciertos esquemas o cursos lógicos que permiten en algún momento de la vida del sujeto humano, independizarse de la información sobre el mundo para dar cuenta de la verdad del conocimiento. Esto sólo es posible a través de las estructuras lógico matemáticas.
Kant supone que las estructuras lógicas son innatas, adoptando cuatro formas o categorías del entendimiento denominadas cantidad, cualidad, relación y modalidad; lo que no implica que todo el conocimiento sea innato, según lo concibe Descartes, sino que sólo la lógica lo es, pues el contenido deriva de la experiencia del sujeto en los intercambios con el ambiente.
Algunas de las semejanzas que pueden marcarse entre los conceptos de Kant y de Piaget, son:
1) el conocimiento deriva de la interacción sujeto-objeto,
2) el sujeto no es enteramente racional, ni íntegramente observacional o empírico, 3) el objeto es construido,
4) la construcción del objeto está sesgada por factores históricos o contextuales, 5) los significados son construidos
No obstante las semejanzas señaladas, los elementos disímiles entre ambas tesis respectivamente, son:
1) La lógica es innata pero el contenido es adquirido. La lógica y el contenido son adquiridos.
2) La lógica está dada en el sujeto. La lógica no está dada y deviene de la abstracción de las operaciones del sujeto sobre el objeto.
3) El contenido del conocimiento se obtiene a través de las experiencias del sujeto en el mundo. La lógica y el contenido del conocimiento se obtienen de las experiencias del sujeto en el mundo.
4) El contenido es construido. La lógica y el contenido son construidos 5) La lógica y el contenido son siempre independientes. La lógica y el contenido son dependientes al inicio pero independientes después,
No sólo el concepto de asimilación juega un papel trascendental, sino también el de acomodación, noción que ayuda a explicar cómo se relacionan sujeto y objeto, u organismo-medio a través de los esquemas de acción.
En términos biológicos, ambos procesos permiten la supervivencia del organismo en el seno de la población y, a largo plazo, la permanencia de la especie en el tiempo y el espacio, lo que conduce a procesos evolutivos como la especiación. Dicho de otro modo, la asimilación y la acomodación operan a nivel micro o individual, tanto espacial como temporalmente; en tanto que los mecanismos propiamente evolutivos lo hacen a nivel macro o poblacional. Los primeros posibilitan la supervivencia del organismo, y con él, la reproducción y nuevos individuos; los segundos, la permanencia de la población, y con ella, la especie.
Te invitamos a leer el marco clásico de sistemas abiertos y retroalimentación para poner en diálogo biología ↔ cognición. Tercera Parte
Guía de lectura sobre las relaciones entre regulaciones orgánicas y cognoscitivas
1) Señale las diferencias y semejanzas entre las concepciones mecanicistas y organicistas de la vida (desarrolladas en el capítulo anterior), respecto de la tesis piagetiana en lo que hace a las regulaciones orgánicas.
2) En el capítulo 1, en oportunidad del desarrollo del modelo vitalista u organicista, se hizo mención al concepto de entelequia o inteligencia. ¿En qué se diferencia éste de la noción de inteligencia desarrollada por Piaget? En este punto no olvide reflexionar sobre el origen y desarrollo de ambas entidades.
3) Exprese cómo se relaciona el concepto de estructuras lógico-matemáticas con el de inteligencia.
4) Explique porqué se afirma que las relaciones entre las regulaciones orgánicas (de primera potencia) y las cognoscitivas (de segunda potencia) son sistémicas.
Unidad 2: Documento de la Cátedra de Biología Del Aprendizaje
Autor: Dr. Bar A.
Asignatura: Biología del Aprendizaje
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